Disfunciones craneomandibulares

10 mayo, 2022
|
0 Comentarios
|

Si tienes dolor en la zona mandibular, oído o en dientes, dolor de cabeza en la zona de las sienes, has ido al dentista, al médico o al otorrino y estos no encuentran una causa relacionada con su especialidad médica es posible que te diagnostiquen una disfunción de la Articulación Temporomandibular (ATM). Las disfunciones craneomandibulares podríamos clasificarlas en dos grupos:

– Dolor craneofacial musculoesquelético. Dentro de este apartado podemos encontrarnos con: contracturas musculares, mioespasmos musculares masticatorios, miositis (enfermedad reumática) y el más común DOLOR MIOFASCIAL.

– Trastorno creaneomandibular. Los trastornos craneomandibulares engloban distintos tipos de patología sobre la propia articulación de la mandíbula (ATM). Estos pueden ser desde disfunciones discales, alteraciones de la cápsula y/o ligamentos o patología degenerativa e inflamatoria (artrosis o artritis) es muy frecuente encontrar signos y síntomas combinados.

Creencias erróneas sobre los trastornos temporomandibulares

– No mover la mandíbula para no empeorar los síntomas: tu recuperación pasa por estrategias enfocadas a la reestructuración del movimiento. El movimiento es el principal enfoque en nuestro tratamiento.

– Los ruidos o clics indican un problema: los clics no son indicativos del estado de la articulación, es un hallazgo que tiene interés siempre y cuando esté asociado a otros síntomas. Si escuchas un clic nunca debe ser motivo para dejar de mover o restringir los movimientos y funciones orales.

– Necesito cirugía: la indicación de la cirugía en los trastornos o disfunciones temporomandibulares es mínima y no cuenta con un sustento científico sólido, salvo en algún caso concreto. El tratamiento indicado en la mayoría de los casos es fisioterapia.

– Los responsables exclusivos del tratamiento son los fisioterapeutas, odontólogos, psicólogos o maxilofaciales: NO. La responsabilidad de la recuperación esta en ti. Un 70% de la recuperación pasa por el propio paciente. Es necesaria la participación activa y la adherencia a un programa de ejercicio terapéutico. Los profesionales especializados se encargarán del otro 30%.

– Tengo que llevar una dieta blanda: las dietas blandas solo están indicadas en fases agudas y en un periodo de tiempo muy corto. Nunca se debe mantener la dieta blanda de forma perpetua.

– Tengo que reducir los movimientos y actividades que impliquen la mandíbula para no fatigarme: la estrategia principal para disminuir la fatiga es el reentrenamiento de la mandíbula y esto se tiene que hacer de forma progresiva y graduada mediante ejercicio terapéutico.

– Este dolor ya es crónico y me tengo que acostumbrar a vivir con él: la palabra dolor crónico hace hincapié a un periodo temporal, la aceptación hacia el dolor puede ser positiva sin embargo la resignación no lo es.

Conductas para evitar si tengo un TTM

– Masticar solo por un lado: la masticación debe ser un movimiento de balanceo y debe hacerse de forma bilateral, normalmente no somos conscientes de ella (es un automatismo), por lo que en caso haberlo perdido hay que reentrenarlo y trabajarlo de nuevo.

– Reproducir constantemente los ruidos o clics de la mandíbula: esta conducta no favorece la recuperación, sino que incluso puede empeorar los síntomas y aumentar nuestra hipervigilancia sobre el dolor.

– Forzar la apertura mandibular con instrumentos: esto no es positivo. Para mejorar el recorrido articular debe hacerse a través de ejercicios terapéuticos específicos que prescribimos desde la fisioterapia.

– Dejar de hacer los ejercicios cuando mejoran los síntomas: esto es muy común, “como ya no me duele no tengo que hacer los ejercicios». La recuperación completa está asociada a mantener la adherencia al ejercicio terapéutico.

– Parafunciones diurnas. Las parafunciones son actividades que hacemos durante el día que no benefician la recuperación de nuestro trastorno mandibular como son:

· Mascar chicle constantemente.

· Morderse las uñas o otros objetos (capuchón de bolígrafo, lápices) sin ningún sentido.

· Apretar los dientes de forma constante cuando se realiza alguna acción motora.

Estas parafunciones aumentan la tensión de la musculatura masticatoria. Debemos ser conscientes de ellas y buscar estrategias para distraernos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies